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Pregon Sant Sebastiá 2010

domingo, 17 de enero de 2010









PALMA. El desfile del pregón sorprendió ayer a más de uno en la abarrotada calle Sant Miquel. Mientras el público se afanaba en apurar las rebajas vieron aparecer ante sus ojos a gigantes, cabezudos, dimonis y tambores por doquier atronando la calle.Con unos 20 minutos de retraso sobre el horario inicialmente previsto, la comitiva partió de la Plaza de España para enfilar la calle Sant Miquel. El paso de la variopinta comitiva entre las que se encontraba payesa seguidas a escasos metros por los dimonis, alteraron el bullicio cotidiano de esta arteria comercial palmesana.Los tamborers de la Sala, embutidos en un traje clásico, abrieron el paso de la comitiva. Uno de los gigantes se dobló para acercar su enorme rostro a escasos centímetros de la carita de un pequeño, subido a los hombros de su padre. El niño apenas pudo articular palabra alguna.A continuación, una colla de dimonis y sus escobazos despertaron al transeúnte más adormecido. "¡Es bueno, es bueno!, trataba de convencer una madre a su niña de que los pavorosos cuernos no estaban reñidos con la bondad del dimoni. Para disipar cualquier duda, otro demonio infantil extendía la mano y entregaba caramelos a niños bastante mayores que él.El vuelo de la falda de una gigante, girando sobre sí misma como si de una peonza se tratara, cautivó a muchos de los presentes. Un voltor negre seguido por un enorme porc negre también despertaron expectación. Este último por las potenciales sobrasadas de haber sido real.Con cierta antelación, la comitiva alcanzó la plaza de Cort. Allí aguardaba uno de los momentos más emocionantes. El grupo de castellers alcanzó su máxima altura, entre los vítores del público. La niña que coronó el castell iba protegida con un casco. No obstante, el griterío fue notorio una vez que la anxaneta fue izada a Cort después de asirse con fuerza a una cuerda lanzada desde el balcón.ANECDOTARIO· Pequeños ´dimonis´ a escobazo limpio– La virulencia con la que algunos pequeños dimonis se emplearon llamó la atención. Al toparse con un niño de su edad, no reparaban en esfuerzos para usar la escoba y amedrentar al otro.· El peligro inminente de la cola del dragón– Los giros repentinos de un dragón sobre ruedas hizo peligrar la cabeza de uno de los portadores. El hombre tuvo que agacharse para evitar ser alcanzado de lleno y recibir un inoportuno golpe en la cabeza.· Posado con la payesa como si de una ´rock star´ se tratara– Al llegar a la Plaza Mayor muchos presentes no quisieron perder la ocasión. Cámara digital en mano, fotografíaban al amigo de turno después de posar con una de las payesas.· El descanso del gigante para poder proseguir el camino- Manejar un gigante y hacerle rotar sobre sí mismo no es una tarea fácil. Los portadores de los gigantes aprovecharon los parones para salirse de las faldas y tomarse un respiro antes de poder continuar.· Comerciantes y público hicieron un alto en la frenética jornada– Las rebajas habían acaparado ayer todo el protagonismo en la calle Sant Miquel. La aparición de gigantes, tambores y dimonis provocó una escena insólita. Los comerciantes y el público salieron a la calle a ver el desfile del pregón codo con codo.





Visca Sant Sebastia 2010

BEATA 2009

lunes, 19 de octubre de 2009


Palma la recibió con los brazos abiertos. Francina De Juan Mas a sus ochos años de edad cumplió una de sus deseos: estar en lo más alto del carro triunfal representando a la beata Santa Catalina Thomàs, arropada por la corte de ángeles, figura que ya representó en anteriores ocasiones con la ilusión de ser algún día la beata. Francina se mostró agradecida y entusiasmada con su cometido en una procesión en la que participaron unas 800 personas, según informó el Consell de Mallorca. Ayer, miles de ciudadanos coparon las calles de Ciutat para presenciar una de las procesiones más estimadas de la isla, introducida en el siglo XVIII por el cardenal Antoni Despuig. Valldemossa, donde nació en 1531, y Santa Margalida preceden el calendario de celebraciones a su persona, cuya vida y milagros han permanecido en la historia popular de Mallorca en forma de rondalles, gloses y canciones.Hoy día, la ciudad de Palma la venera el tercer sábado del mes de octubre desde hace décadas, habiéndose convertido en una de las figuras más enraizadas del imaginario religioso y popular de la isla. El convento de Santa Magdalena, donde pasoó parte de su vida hasta su muerte en 1574, fue uno de los principales escenarios de la jornada festiva. Familiares, amigos, así como la congregación de las monjas Canonesas Regulares de Sant Agustí, a la que perteneció Santa Catalina Thomàs, junto a representantes políticos de la ciudad, asistieron a la eucaristía solemne en honor a Sor Tomasseta, oficiada por Mossèn Rafel Mas Tous, delegado pastoral de Juventut, y tío de Francina.El cercavila, junto a los xeremiers y los grupos de baile regionales amenizaron las horas previas a la salida de la cabalgata. Partió a las 19 horas, tal y como estaba estipulado en el guión, desde el Paseo Mallorca en dirección Jaime III hasta la plaza del Rei Joan Carles I y la calle Unió. Allí, y frente al Teatro Principal, la cabalgata se detuvo unos instantes frente a la zona presidencial donde la aguardaban los representantes de las instituciones de la isla, encabezados por la presidenta del Consell de Mallorca, Francina Armengol.Sonrisas y caramelosLa ciudad se volcó de lleno en su particular homenaje a Catalina Thomàs i Gallard, venerada como Santa desde 1930, tras su canonización por el Papa Pío XI. Ángeles, payeses y beateta cumplieron su papel a la perfección, repartiendo sonrisas y 125 kilos de caramelos, principal reclamo de los espectadores más pequeños, algunos de los cuales presenciaban el desfile por primera vez. Doce colles de dimonis, 14 de xeremiers, así como numerosas escuelas de ball mallorquí, entre otras muchas entidades, acompañaron al carro triunfal en su recorrido, que prosiguió hasta la plaza del Mercat, General Weyler, la calle de la Riera, la Rambla y Vía Roma, para volver a la iglesia de Santa Magdalena, donde en 1815 fueron depositados definitivamente sus restos en la suntuosa capilla erigida por el propio cardenal Despuig.

Trobada de Gegants

domingo, 13 de septiembre de 2009

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Ajeno al baile de parejas, Tomeu de Son Rapinya fumaba de su pipa, una que no mata y que nunca se termina. El solitario Gegant de Son Rapinya, colocado a la vera de los tres que llegaron de Montblanc (Tarragona), colaboró como todos, eso sí, en hacer de la doble reunión de ayer la más grande que nunca ha visto Palma –que no la isla–, con 23 colles y 46 colosos que hacer bailar. La XIII Trobada de Gegants de Palma, la III de Mallorca, inauguró sábado de Diada, tradición que se concentra en Palau Reial-Cort para terminar en la Plaça de España; sólo tras recorrer y animar Colom, Major y Sant Miquel. Siempre es divertido ver la cara del turista, invitado accidental que suma público a la fiesta y que no escatima en fotografía-recuerdo. Los anfitriones de la quedada, como siempre: Francinaina, Tòfol, Margalida y Tomeu. Así, los cuatro gigantes que salvaguardan la oficina de la alcaldesa fueron los que dieron la bienvenida al resto de colegas, que cercanas las once se plantaron frente al consistorio.Fueron los convidados catalanes los primeros en bailar, Berenguer y Senda, una pareja que suma 100 kilos y que roza los cuatro metros de amor. Lo hicieron después de los parlamentos institucionales, ayer palabras de Eberhard Grosske, Francina Armengol y Aina Calvo. No hablaron, sí estuvieron, Cosme Bonet y Joana Lluïsa Mascaró. Terminados los discursos, sonido de Xeremiers y Tamborinos-Flabiols y a caminar tocan. Los más ancianos de los peregrinos, los Gegants de Manacor, Vicenç y Catalina, de 1927. Los más mozos (2006) y también los más altos (cuatro metros), los dos de la Agrupació de Colles, Foner y Tània."Gozan de buena salud". Toni Oliver, presidente de la Agrupació Gegantera de Balears, sonreía el éxito de la convocatoria, no completa, pues Mallorca, recordó, suma 25 colles. Y ayer no estuvieron todas. También aprovechó para hacerle una "petición" a la presidenta del Consell: "Que la Plantada de la Diada se descentralice de Palma, y que cada año la acoja un pueblo distinto, priorizando en aquellos que no tienen Gegants".La Trobada –que programó a primera hora la visita de las autoridades a la tumba de Jaume II que guarda la Seu– transcurrió soleada rumbo a la Plaça de Espanya, donde pasadas las dos de la tarde los Gegants perdieron protagonismo, ya cansados de bailar y girar. Sus ´porteadores´, entonces, marcharon rumbo a Son Pardo, a comer.

Santa Margalida - Beata 2009

lunes, 7 de septiembre de 2009




La procesión más típica de Mallorca es como denominan los vileros al desfile religioso que, cada primer domingo de septiembre, llena las calles de Santa Margalida de gente, colorido, calor y fervor. Ayer, como cada año, la procesión volvió a reivindicar con éxito la denominación popular ya que no defraudó las expectativas generadas en cuanto a público. Miles de personas llenaron las calles de la Vila para presenciar la marcha.
La Beata es una celebración que levanta pasiones en Santa Margalida. Son miles los que participan de forma activa en la procesión vistiéndose de payeses y payesas, de diablos o formando parte de las carrozas. La organización confirmó que en el desfile religioso de anoche participaron 2.500 personas.
Como es tradición, entre tanta gente desfilaron también las doce carrozas que representan diferentes pasajes de la vida de Santa Catalina Tomás (la Beata).
Sólo vestidos de payeses hubo ya 2.000 participantes. Los demonios fueron 90 y siete las bandas de música a las que hay que agregar unas 20 colles de xeremiers, según confirmaron fuentes oficiales del consistorio.

Los diablos

El casi centenar de diablos no dejó de atormentar a la Beata de este año, encarnada por la joven Antònia Frontera Pont, de 18 años. Esta chica salió elegida el pasado 19 de julio en el sorteo en el que participaron un total de 22 aspirantes.
La muchacha lleva participando en la procesión desde los siete años por lo que representar a la Beata ayer fue un premio que la llenó de emoción, según comentó.
La procesión arrancó a las 21 horas. Desde mucho antes, las calles estaban abarrotadas de público; entre él, Francina Armengol, la presidenta del Consell de Mallorca. Unos pebeteros de hierro, con leños ardiendo y colocados estratégicamente, ofrecían una luz que creaba un particular ambiente.
Al son de Sor Tomasseta, interpretada por las colles de xeremiers, las coloristas carrozas iban avanzando y levantaban la admiración del público. Todos esperaban el momento de ver a la auténtica protagonista de la noche, la Beata.
Como es habitual, los momentos más aplaudidos se produjeon cuando los diablos, los únicos de la isla que van a cara descubierta, conseguían arrebatar las jarras de barro a los payeses para después estamparlas contra el suelo al paso de la Beata, rompiéndolas en mil pedazos. En total se quebraron ayer 1.500 cántaros que habían sido adquiridos por el Ayuntamiento.

SANT BARTOMEU-MONTUÏRI

martes, 1 de septiembre de 2009


El estreno de la nueva generación de los ‘cossiers’ de Montuïri se vivió como un auténtico espectáculo. Y es que no era para menos, siete nuevas caras encarnaron los seis cossiers y la dama, símbolos de la fertilidad y la tierra. Lo hicieron llenos de energía y de ilusión, seguros que la tradición más querida del pueblo tiene la continuidad asegurada por muchas más generaciones.
Sobre las siete de la tarde, con la Plaça Mayor estibada de gente, llegó el demonio que con sus latigazos hizo correr a los más jóvenes que lo llamaban al grito de «Banya Verda».
Las notas de Flor de Murta, el alma mater de las canciones de los cossiers y himno de Montuïri, resonaron encima el cadafal de la plaza y los nuevos cossiers empezaron a bailar con pie firme y sin miedo. Al terminar el baile, felicitaciones, abrazos y alguna que otra lágrima de familiares, profesores, amigos y vecinos sirvieron de felicitación a los nuevos cossiers. Ellos, fieles a la más antigua de las tradiciones, no dejaron de seguir a los ‘xeremiers’. Bailaron la ‘Dansa Nova’, ‘Mestre Joan’, ‘El Rei no podía’, la ‘Gallineta rossa’ y todas las danzas de siempre por las calles del pueblo. Mientras los más jóvenes intentaban tocar el cencerro al demonio, los más mayores recobraron la calma al saber que quedan cossiers por muchos años.